Viktor Frankl: El hombre en busca de sentido

Una ilustración de una persona que hace senderismo en una montaña con un texto en español que dice “El significado de tu existencia”

¿Te has preguntado alguna vez cuál es el sentido de tu vida? ¿Qué te motiva a levantarte cada mañana y afrontar los desafíos que se te presentan? Si alguna vez has tenido estas dudas existenciales, este artículo es para ti. Hoy te voy a hablar de un libro que puede cambiar tu forma de ver la vida y ayudarte a encontrar tu propósito. Se trata de El Hombre en busca de sentido, escrito por Viktor Frankl, un psiquiatra y psicólogo austriaco que sobrevivió al infierno de los campos de concentración nazis y desarrolló una teoría psicológica llamada logoterapia, basada en la búsqueda del sentido de la existencia.

El hombre en busca de sentido combina el testimonio personal, la reflexión filosófica y la propuesta psicológica. En él, el autor narra su experiencia como prisionero en varios campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial, y cómo logró sobrevivir y encontrar un sentido a su vida en medio del horror y la desesperación.

El libro se divide en dos partes. La primera parte se titula “Un psicólogo en un campo de concentración” y relata las vivencias de Frankl desde su llegada al campo de Auschwitz hasta su liberación. El autor describe las condiciones infrahumanas, los maltratos, las humillaciones, las enfermedades, el hambre, el frío, el miedo y la muerte que rodeaba a los prisioneros. También explica cómo afectaba esta situación a la mente y a la psicología de los internados, y cómo se podían distinguir tres fases: la fase de shock, la fase de apatía y la fase de liberación.

La fase de shock se producía al ingresar al campo, cuando los prisioneros se enfrentaban a una realidad brutal e inesperada, que les hacía perder sus posesiones, su identidad y su dignidad. Muchos experimentaban una ilusión de indulto, creyendo que pronto serían liberados o que todo era un sueño. Otros caían en el pánico, la angustia o la desesperación. Algunos intentaban escapar o suicidarse.

La fase de apatía se producía al adaptarse al campo, cuando los prisioneros se acostumbraban a la rutina diaria, a las privaciones y a las amenazas. Muchos perdían el interés por todo lo que no fuera la supervivencia física, se volvían indiferentes al dolor ajeno y propio, y se resignaban a su destino. Otros conservaban una chispa de esperanza, de humor o de amor, que les ayudaba a resistir.

La fase de liberación se producía al salir del campo, cuando los prisioneros recuperaban su libertad y su humanidad. Muchos sentían una alegría inmensa, una gratitud profunda y una euforia contagiosa. Otros experimentaban una decepción amarga, una desconfianza crónica y una tristeza infinita. Algunos sufrían el síndrome de estrés postraumático, que les impedía adaptarse a la vida normal.

La segunda parte se titula “Logoterapia en un vistazo” y presenta la teoría psicológica que Frankl desarrolló a partir de su experiencia en los campos. La logoterapia es también conocida como el análisis existencial o la psicoterapia centrada en el sentido. Su premisa fundamental es que el hombre tiene una voluntad de sentido, es decir, una necesidad innata de encontrar un significado a su existencia. Según Frankl, el sentido de la vida no es algo abstracto o general, sino algo concreto y personal, que varía según cada individuo y cada momento. El sentido puede encontrarse en tres dimensiones: la dimensión creativa (haciendo algo), la dimensión experiencial (viviendo algo) y la dimensión actitudinal (asumiendo algo).

La logoterapia propone que el hombre es libre y responsable de elegir su actitud ante las circunstancias que le tocan vivir, incluso ante el sufrimiento inevitable. El hombre puede transformar el sufrimiento en un desafío para crecer, para aprender o para ayudar a otros. Puede descubrir un sentido incluso en las situaciones más adversas o extremas, como lo hizo Frankl en los campos. Puede trascenderse a sí mismo y conectarse con algo superior: con un valor, con una causa, con una persona o con Dios.

La logoterapia tiene como objetivo ayudar al paciente a encontrar su sentido personal de vida, a través del diálogo socrático, del análisis existencial y de técnicas específicas. No impone ni sugiere ningún sentido al paciente, sino que le ayuda a descubrirlo por sí mismo. No pretende curarlo de sus síntomas psicológicos o físicos, sino que le ayuda a vivir con ellos y a superarlos. No busca la felicidad de este, sino que le ayuda a encontrar la plenitud de su existencia.

¿Qué puedes aprender del libro El Hombre en busca de sentido?

Este libro es una obra importante para la psicología, pero también es una fuente de inspiración y aprendizaje para cualquiera que quiera mejorar su vida y encontrar su propósito. Aquí te comparto algunas de las principales lecciones que pude aprender de el:

  1. La vida tiene sentido bajo cualquier circunstancia. No importa lo difícil o dolorosa que sea tu situación, siempre hay algo por lo que vale la pena vivir. Puede ser tu familia, tu trabajo, tu pasión, tu fe o tu sueño. Lo importante es que tengas claro cuál es tu motivo y que lo persigas con todas tus fuerzas.
  2. Tú eres el responsable de tu actitud frente a la vida. No puedes controlar lo que te pasa, pero sí cómo reaccionas ante ello. Puedes elegir entre dejarte llevar por el desánimo, la resignación o la amargura, o adoptar una actitud positiva, optimista y valiente. Recuerda que lo único que nadie puede quitarte es tu libertad interior.
  3. El sufrimiento tiene un valor si le das un sentido. No se trata de buscar el sufrimiento ni de glorificarlo, sino de aceptarlo como una parte inevitable de la vida y de transformarlo en una oportunidad para crecer y aprender. Si le das un sentido a tu sufrimiento, podrás superarlo y encontrarle un beneficio.
  4. El amor es la fuerza más poderosa del universo. El amor es lo que nos conecta con los demás, lo que nos hace sentirnos parte de algo más grande que nosotros mismos, lo que nos da alegría y plenitud. El amor es también lo que nos impulsa a dar lo mejor de nosotros mismos y a contribuir al bien común. Es el camino más seguro para encontrar el sentido de la vida.

Que impacto tiene El hombre en busca de sentido

El libro te deja muchas emociones, pero hay tres que quiero resaltar:

La primera es la conmoción al leer el testimonio de Frankl sobre su experiencia en los campos de concentración. El libro te hace sentir el horror, el sufrimiento, la indignación, la rabia, la angustia, la desesperación, la impotencia que experimentaban a los prisioneros, la muerte que los asechaba, la repulsión por las atrocidades que se cometieron.

Esta conmoción te hace tomar conciencia de la crueldad y la barbarie de la que es capaz el ser humano, de la injusticia y la violencia que se han ejercido sobre millones de personas inocentes. De la importancia de defender los derechos humanos, de luchar contra el odio, la intolerancia, de promover la paz y la convivencia.

La segunda emoción es la admiración que sientes al conocer cómo el autor logró sobrevivir y encontrar un sentido a su vida en los campos. Ya que trasmite el coraje, la sabiduría, el amor, el valor, el mérito, la esperanza que mantuvo, la humanidad que demostró y el ejemplo que represento para otros prisioneros.

Todo esto te hace reconocer el poder del espíritu humano, la capacidad de resistir y de superar las adversidades, la importancia de tener un propósito y un sentido en la vida. Además del talento, el legado y la influencia de Frankl como psiquiatra.

La tercera emoción es la inspiración que deja la obra al terminarla ya que te hace sentir el deseo, la motivación, el compromiso de vivir con autenticidad y con sentido. Te quedas con ganas de actuar en consecuencia con lo que sientes, a poner en práctica lo aprendido y a compartir lo que has descubierto.

Este libro te invita a reflexionar sobre tu propio sentido de vida, a preguntarte qué es lo que te importa, qué es lo que te motiva, qué es lo que te hace feliz. Te enseña a buscar sentido en las diferentes áreas de la vida: en el trabajo, en las relaciones, en las aficiones, en los valores. Aprendes a ser consciente de que tu sentido puede cambiar con el tiempo, con las circunstancias o con las diferentes etapas de la vida.

Personalmente, me ha enseñado a entender mi libertad y mi responsabilidad como ser humano, a no dejarme llevar por las circunstancias o por las opiniones de los demás. A elegir mi actitud ante los problemas o dificultades que se presentan, a no caer en el victimismo o la resignación. A ver el lado positivo de las cosas y a buscar oportunidades de mejora o de cambio.

También, he aprendido a no obsesionarme con la felicidad, a no condicionarla a factores externos o materiales. A disfrutar del presente, a valorar lo que tengo, a agradecer lo que recibo. A vivir con plenitud cada momento, cada experiencia, cada emoción. Me ha enseñado a ser feliz con lo que soy, con lo que hago y con lo que tengo.

Conclusión

El libro El hombre en busca de sentido es una lectura imprescindible para cualquier persona interesada en el desarrollo personal. Es una obra que nos abre los ojos, nos toca el corazón y nos ilumina el alma. Nos enseña a vivir con autenticidad y con sentido regalándonos una lección de vida.

Si quieres leer el libro completo, puedes encontrarlo aquí, o escuchar la versión en audiolibro de El hombre en busca de sentido con el periodo de prueba gratis de audible, una plataforma altamente recomendada, te aseguro que no te dejará indiferente y que te abrirá los ojos a una nueva forma de ver la vida. Aprenderás a cuestionar tus creencias y valores, a buscar tu verdad y coherencia.

Si quieres saber más sobre Viktor Frankl y la teoría de la logoterapia, puedes consultar otros libros del autor como La voluntad de sentido, La presencia ignorada de Dios o Psicoanálisis y existencialismo.

Gracias por leer.

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