Para curiosos que se preguntan

¿Quién eres?

El Rey Rojo. Punto. No necesitas más. Si quieres más, averigua en internet. Igual no encuentras nada. No publico mi vida en redes sociales. No me gusta. No me interesa.

¿Y porque tienes una newsletter?

Porque me sobra el tiempo. Y además la uso para cambiar conocimientos y experiencias por dinero. 

¿Vender desde el anonimato puede intrigar a muchos? 

No lo pongo en duda. No compres, nadie te obliga. Lee mientras sea gratis. Aunque acabarás comprando tarde o temprano.

¿Qué arrogante?

Gracias.

Vale, te cuento un poco. Que no soy tan odioso.  

Soy cubano. 

Si, cubano de Cuba. 

Obvio.

Vengo de un país que se vende como un paraíso comunista en el medio del mar caribe. 

Pero del que todos quieren escapar.

Yo me escape.

Viviendo allí monté un negocio cuando empezaron a permitirlo. Antes no dejaban.

Con el negocio gané más dinero del que tenía pensado. Y lo quise invertir, pero allí no hay muchas opciones. En realidad no hay ninguna. Entonces compré Bitcoin.

Sé que puede parecer una puta locura. Pero refugiarme en el mundo cripto, en un país tan inseguro, fue la mejor opción que encontré. 

Con el tiempo la inflación y la ineptitud del gobierno me dieron la razón. 

Cuba es un manual de todo lo que se puede hacer mal en economía y gestión de los recursos. 

En fin, que me apunte al sueño de casi todos los cubanos (pirarse), y terminó emigrando a la península ibérica. 

No sé, quizás el Mediterraneo de Serrat y el jamón iberico tuvieron la culpa de todo.

El caso, es que viaje con una visa de turismo. Si tienes dinero a veces te la dan. 

Los cubanos “son tan afortunados” que no los quieren en otros países si no pueden demostrar solvencia económica cuando piden Visa.

En fin, yo pude. Y salí con mi esposa y mis dos hijos. 

Si, tengo esposa y dos hijos (niña y niño). Tengo casi 40 años. Es normal y muy gratificante saber que se tienen cosas tan importantes a esta edad: Esposa e hijos. 

Y que además los llevas contigo. 

En Cuba muchos no pueden viajar en familia, de hecho muchas familias se rompen por tiempo indefinido. En mi caso, eso no pasó. Pero es lo habitual si quieres cambiar de vida. 

Cómo viaje de turismo con idea de quedarme. No podía trabajar, estaba irregular a efectos legales. 

A diferencia de otros emigrantes no puedo decir que me las vi negras y que tenía la soga al cuello y una familia que alimentar. Esto lo tenía garantizado. Tenía suficiente para vivir unos años sin tener que trabajar.

Tengo amigos que me ayudaron y encaminaron. 

Conocí gente nueva y otros que me miraban raro o por encima del hombro, hoy invitan a mis niños a jugar con sus hijos en sus casas, como si algo hubiese cambiado.

Todos me preguntaban que hacía y a que me dedicaba. Si ya tenía cuenta en el banco. Como pagaba el alquiler y si el gobierno me ayudaba. 

Cuando decía la verdad no lo entendían, así que deje de hacerlo.

Me dedicaba a buscar formas de emprender en internet, para no trabajar para nadie cuando se acabara el dinero, eso poca gente lo entiende.

Por el camino aprendí. Aprendí mucho. Me alfabetice y lo sigo haciendo. He probado muchas cosas y fracasado en casi todo. Perseguí objetos brillantes, me distraje varias veces, después me volví a centrar y a distraer de nuevo. 

Ya lo tengo superado, hasta que me distraiga otra vez.

A veces hace falta. Ya te diré por qué.

He comprado formaciones buenas de gente muy top y otras que no valen para nada. 

Leo libros inspiradores y muy potentes de los que saco ideas y conceptos, luego los filtro con mi visión, criterio y experiencia para contar cosas chulas de forma entretenida. 

A veces me contradigo en ciertas cosas (y me doy cuenta) porque voy pivotando, es lo que tiene el progreso. 

El pensamiento y las ideas son como un electro. No pueden, ni deben ser estáticos. Si no, estás muerto.

En fin he invertido tiempo en formarme y alejarme del servilismo. 

No creo en las pensiones, ni en promesas gubernamentales, ni en partidos de izquierda (de derecha tampoco), ni en nóminas y los impuestos me parecen lo que son.

Si, eso mismo.

Esto ya vale para que te hagas una idea de dónde te estás metiendo.

Ahora tengo una newsletter. 

(Resulta que estoy más centrado).

En ella hablo de cosas. 

Cosas que sé que funcionan y de las que estoy seguro. Cuento experiencias mias y de otros. 

También lo que voy aprendiendo (que siempre es más de lo que sé). 

…y para variar alguna que otra anécdota de Cuba, para que flipes en colores. Surrealismo en estado puro o realismo mágico. Llámalo como quieras. Igual vas a flipar.

Te apuntas aquí abajo.

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